Novak Djokovic se lo puso muy complicado a Rafa Nadal, tal y como sucediera el año pasado en el Masters de Hamburgo cuando el serbio estaba cerca de arrebatarle el número 2 del mundo.
En el primer set, Novak Djokovic supo reponerse a la rotura inicial del saque del número uno del mundo, y de hecho dominó con 3-1 hasta que Rafa Nadal se puso las pilas y poco a poco fue haciendo el juego que él quería, jugando de manera agresiva aunque seguía teniendo el lastre del mal servicio, provocado por las condiciones de la pista y la bola.
Fue entonces cuando Novak Djokovic se vio superado y… le llegaron los dolores de espalda… aunque afortunadamente para todos los aficionados mejoró milagrosamente. Casualmente las molestias llegaron en el mejor momento de tenis de Rafa Nadal. A poco que en el segundo set comenzaron a entrarle las bolas y Rafa Nadal tuvo un bajón, los dolores de espalda pasaron a la historia.
En el último y definitivo set sólo vimos a un tenista sobre la pista, y ese fue Rafa Nadal, que terminó siendo no sólo campeón, sino pentacampeón. Cinco años consecutivos ganando en Montecarlo, qué maravilla y qué arte sobre la pista de tenis.
De todas formas, este histórico momento en su trayectoria, en el que consigue su 14º Masters Series no debe tapar una realidad… Novak Djokovic jugó muy bien y por momentos parecía que iba a llevarse el partido. Jugó como nunca y perdió como siempre… y es que nadie tiene hoy la fórmula para ganar al mejor tenista de la historia sobre tierra batida.
¡¡Felicidades Rafa!!