[audio:http://www.rafael-nadal.net/audio/oportunidad.mp3]

rafael nadalNuestro campeón, nuestro Rafelet estrena hoy número uno mundial. Un número uno mundial justo, merecido y sobre todo muy trabajado.

Un número uno que sabe mejor ya que se le arrebata tras 237 semanas a Roger Federer, el mejor tenista de la historia.

Ya no nos quedan palabras. Cuántas alegrías juntas. Sin tiempo para digerir el cuarto Roland Garros consecutivo (qué barbaridad), ganamos Wimbledon tras cinco años de monopolio de Roger Federer (qué osadía). Sin tiempo para digerir Wimbledon te fuiste a preparar la gira americana donde ganaste un Masters Series e hiciste semifinal en otro. Llegas con la lengua fuera a Pekín, con un calor y una humedad que hacen que se te resbale la raqueta de la mano, pero sacas a todos de la pista y ganas el oro. Llegaste como número uno y en Pekín has pegado un golpe de autoridad por si acaso todavía queda alguien que dude de tu transformación técnica y tu adaptación a todas las superficies.

Hasta ahí, todo perfecto. Y aunque es un día de fiesta, no viene mal recordar que el artículo más comentado de esta página es uno que lleva por nombre Apoya a Rafa Nadal. Lo escribí en Enero de 2006, cuando Rafa acaba de comentar que a pesar de la lesión que tenía no pensaba en dejar el tenis.

Tras un genial 2005, en Noviembre Rafa anunció que no podía participar en el Masters de Shangai. Normal. Llevaba 89 partidos jugados. Llevaba 11 títulos, los mismos que Federer. Pero su pie izquierdo no podia más. Y Ángel Ruiz Cotorro, el médico de Rafa, lo sabía. El proyecto de mejor jugador del mundo podía quedar en añicos si no se cuidaba.

Luego vinieron las renuncias a la Copa del Rey, a Madrás, Rotterdam… aunque un mágico 14 de febrero de 2006, y tras el épico partido del Masters Series de Madrid contra Ljubicic, Rafa volvió a jugar y ganó en Marsella al belga Olivier Rochus por 4-6, 6-2 y 7-5.

rafael nadalTras esos cuatro meses tan duros, tan difíciles de llevar, y tras ese partido en feberero… la luz empezó a llegar a nuestro genio de Manacor, y un mes después nos regaló un título. En Dubai, contra un tal Roger Federer, que no sé si os suena. Rafa había vuelto.

Y tanto que había vuelto. El Conde de Godó 2006, el Masters Series de Montecarlo 2006 también ante Federer…, Roland Garros 2006, finalista en Wimbledon

Volviste para quedarte, Rafa. Superaste a finales de 2005 un jodido bache como haces ahora en los partidos que se te complican: a base de mentalidad, esfuerzo y capacidad de sacrificio.

Hoy, que como he dicho antes es un día de celebración, -otro más de los muchos que nos das, campeón-, seguramente te preguntes por qué te he contado todo esto, que no es precisamente alegre.

Es para que valores aún más el número 1 de nuestro campeón. Porque todo esto ha viajado con él durante su trayectoria. Todos estos problemas, todas esas molestias, toda esa frustración por ver que su cuerpo no le respondía.

Ahora todo eso está lejísimos. Angel Ruiz Cotorro y Maymó miman el cuerpo de nuestro campeón. Francisco Roig y nuestro tío Toni Nadal hacen que cada día mejore en todas las superficies, que sea más agresivo y que tenga más variedad de golpes. Y también eres fundamental en esto. Sin duda Rafa es el jugador más mediático del tenis mundial.

Siempre lo mantuve. El mundo no se acababa en Rotterdam. Todo empezó en Rotterdam. Ahí, en esa derrota, dura, el número 1 estaba a la vuelta de la esquina.

Rafa en estos momentos viaja de Pekín a Nueva York, donde estrenará su número uno del mundo en Flushing Meadows.

Allá donde vayas, Rafa, a la hora que sea, cuando te despiertes desvelado con tanto cambio horario, no tenemos ni que decírtelo. Aquí tienes tu casa.

Pablo Garcés
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