Desde el regreso de Rafael Nadal a la competición tras el parón de dos meses y medio algo ha sido la tónica habitual… partidos trabados, espesos y largos… y derrotas claras ante los primeros tenistas del mundo. Ayer vimos la luz con una sólida victoria ante Jo-Wilfred Tsonga, pero hoy se han apagado todas cuando Novak Djokovic se ha disfrazado de mago y nos ha sacado de la pista a base de un tenis directo, a base de un tenis sobresaliente y para el que Rafael Nadal no ha encontrado respuesta.
No es la primera vez que terminamos una semana de tenis con la sensación de… salir por la puerta de atrás. Hace unas semanas en Shangai sucedió con Nicolay Davydenko, también en el US Open ante Del Potro, en Cincinnati ante Djokovic, en Montreal otra vez ante Del Potro.. aunque ninguna tan horrenda como la derrota ante Cilic en China.
Queda trabajo por delante, queda la Copa Masters de Londres, la final de a Copa Davis… y comenzar la próxima temporada en igualdad de condiciones y con ritmo de competición…