El inicio de temporada de Rafael Nadal ha sido sobresaliente, con un claro triunfo en el torneo de exhibición de Abu Dabi y una trayectoria impecable en el torneo de Doha hasta el segundo set de la final. Fue allí cuando Nikolay Davydenko resucitó y fue comiendo terreno poco a poco a nuestro campeón, que aún así gozó de dos bolas de torneo… que no pudo aprovechar. El saque, los nervios, la presión… ha pasado tanto en tan poco tiempo, y viniendo de una época sin ganar torneos como venimos es normal que le costara rematar el partido. El caso es que el ruso, que se ha acostumbrado con una facilidad increíble a ganar en los últimos meses, a base de su tenis simple pero efectivo, y sin cansarse jamás… consiguió lo que quería, una victoria sin lucidez, pero victoria al fin y al cabo.
Hoy es un día para estar alegres a pesar del resultado final. Rafael Nadal está mejorando todos los registros con respecto a temporadas anteriores, y lo mejor sigue estando por venir.
¡¡Vamos Rafa!!