
19/05/07: Si Rafael Nadal aterriza la semana próxima en París y a su llegada a Roland Garros no se encuentra con ningún rival, las pistas desiertas, silencio total, le estará bien empleado. A este paso, los ‘mortales’ del circuito se reunirán un día y decidirán ahorrar energía para lucirse en superficies más rápidas, más productivas, donde Nadal aún se muestra humano y permite al resto soñar con algo más que alcanzar la final. En la de Hamburgo, el número dos reanudará su duelo con Federer tras superar una nueva prueba de resistencia mental ante Lleyton Hewitt (2-6, 6-3, 7-5).
El sufrimiento no es comparable al experimentado la semana anterior ante Davydenko en las semifinales de Roma. Aquel día Nadal superó casi cuatro horas de agonía en las que nunca se sintió dominador de la situación. Frente a Hewitt encontró oxígeno al comienzo del segundo parcial tras vivir al borde de la asfixia durante todo el primero, en el que encontró con dos ‘breaks’ en contra tras el quinto juego del encuentro. “Tampoco veo tan similares a Davydenko y a Hewitt. Lo que me complica es que son muy buenos”, declaró Nadal tras el triunfo. “Quizá no estuve tan fino mentalmente, pero al final me recuperé, reaccioné cuando era necesario”
18/05/07: Rafa Nadal ha ganado a Fernando González por 6-4 y 6-4 y pasa a semifinales donde jugará contra el australiano Lleyton Hewitt. En el otro lado del cuadro Carlos Moyá se ha desecho de Novak Djokovic y se enfrentará a Roger Federer.
18/05/07: La lluvia de ayer ha dado paso a un sol intermitente sobre la pista de Hamburgo, y con la pista seca, aireada por un viento en ocasiones molesto, Rafael Nadal se ha sentido más cómodo frente al ruso Igor Andreev. 4-6 y 1-6 ha sido el resultado de un partido en el que el manacorense ha certificado que su derrota en Valencia el 18 de abril de 2005 fue un espejismo que raras veces volverá a repetirse; 100 minutos de un duelo agónico que terminó mal para el español, pero que marcó el ascenso triunfal que nadie ha podido frenar hasta el momento. 79 victorias no son carga para el bueno de Rafa. (Juan Rios, El País)
“Era un partido difícil. Jugaba contra el último tenista que me había ganado en tierra y eso siempre te crea un poquito de presión”
Rafa Nadal
17/05/07:
Habrá reencuentro. Habrá morbo. Rafa Nadal superó su primer escollo en Hamburgo, Masters al que regresaba tras cuatro años de ausencia, el también español Óscar Hernández (7-6 y 6-1), que presentó dura batalla en el primer set, pero terminó sacando bandera blanca en el segundo. Su rival en octavos será el ruso Igor Andreev, el último tenista que le ganó un partido en tierra. Fue en Valencia en 2005.
En la ciudad alemana la pista es mucho más húmeda, la bola, al botar, se queda más clavada y cuesta resbalar. Eso, y un calendario asfixiante que presenta tres semanas seguidas dando el 100% cada día, pasaron factura a Nadal. Le costó encontrar su sitio. “He notado mucho el cambio, no me he encontrado bien”, reconocía al final del partido. De hecho, no pudo romperle el servicio a Hernández en el primer juego del partido, algo que acostumbra a hacer (en Roma siempre lo logró).
Aunque las piernas respondían, su tenis no era todo lo efectivo que cabía esperar. Hernández respondía con solidez desde el fondo de la pista, sus derechas eran poderosas y profundas y, además, salía vivo del habitual ataque hacia el revés con el que bombardea Nadal. Los 20 errores no forzados de éste hablan de la incomodidad vivida. De hecho, Hernández llegó a servir para hacerse con la primera manga (5-4). Entonces el brazo de Nadal carburó y a partir de ahí el 6-1 habla por sí solo. ¡Vamos Rafa!.
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