Rafael Nadal, nuestro número dos del mundo, no tuvo inconveniente en reconocer que el suizo Roger Federer partirá como claro favorito para ganar la Copa Másters de la ATP, que disputarán los ocho mejores jugadores en el estadio Qi Zhong de Shanghai a partir de mañana. El plato fuerte de la primera jornada será el duelo que protagonicen el suizo contra el argentino David Nalbandian, ganador del año pasado.
Para el manacorí, Federer es el favorito sin “ninguna duda, ya que si uno viene de ganar el US Open, Tokio, Madrid y Basilea, y es el número uno, no vamos a darle la condición de favorito a otro”, declaró en un acto de promoción de las Islas Baleares en la ciudad china. Nadal dijo que había llegado a Shanghai con la “ilusión de jugar bien, de jugar un buen torneo, y después ya se verá si uno tiene opciones de ganarlo o no. En principio voy a intentar llegar lo más lejos posible. Adivino no soy, y uno no puede saber las posibilidades reales que tiene. Uno lo ve cuando ya está en la final o cuando ya hayan transcurrido unos partidos, porque unas veces estás jugando bien y en un partido el otro juega mejor y te vas fuera. Cuando se entra en una pista uno no sabe si va a ganar o si va a perder, y si no lo sé cuando juego contra uno de los 50 primeros del mundo, imagínate cuando juego contra los ocho mejores”.
Las condiciones del tenista de Manacor en Shanghai son mejores que las del año pasado, cuando tenía una pista incómoda para él y, además, acabó teniendo que retirarse sin jugar un solo partido por una lesión. Nadal se siente recuperado de sus recientes molestias: “Tenía una microrrotura fibrilar abdominal, y la verdad es que va todo bastante bien, llevo unos días aquí entrenándome y no tengo ningún problema”.
El cambio de pista también lo considera positivo ya que el año pasado se quejó amargamente de que la superficie creada por Gerflor-Taraflex para el estadio Qi Zhong era demasiado rápida. Ayer se mostró satisfecho con la construida por la firma española Greenset: “Es mucho mejor que la del año pasado, es una pista como la de Madrid, prácticamente igual, o sea que bien. Lo mejor es que salta parecido, ni lenta ni tampoco rapidísima. Rapidilla, normal, está bien”, valoró con su característica manera de utilizar el lenguaje.
Del rival con el que se encontrará el lunes, el estadounidense James Blake, número ocho de la ATP , Nadal habló con modestia y no quiso dejar nada a la suerte, porque “la suerte hay que buscarla, y hay que estar todo el rato ahí para que te venga”.
El choque contra Blake “va a ser un partido difícil. Evidentemente él me ha ganado las dos veces que hemos jugado. Voy a intentar estar ahí, darlo todo, intentar jugar a un nivel alto, y sólo de esta manera podemos conseguir la victoria”, comentó. Nadal no considera que el resultado de Shanghai pueda empañar su campaña: “Creo que pase lo que pase, será una gran temporada para mí”.
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